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Virus virus y mas virus
La realidad esta oculta Cual es la verdad? No sabemos
pero mira este video y te va a poner a pensar...
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Atrevete a estudiar la palabra desde otro punto de vista sin el miedo infundido por los lideres denominacionales.

Que buena imaginación creativa...
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En una edición especial de colección de 2004 de la revista U.S. News and World Report concerniente a los “Misterios de la Biblia”, la escritora independiente Michelle Andrews escribió un artículo titulado “¿Autor, Autor?”, en el cual intentó iluminar a sus lectores sobre quién no escribió el Pentateuco. Para los que están familiarizados con la Hipótesis Documentaria (la teoría que declara que Moisés no escribió los libros de Génesis a Deuteronomio, sino que múltiples autores lo hicieron siglos después), el material de Andrews no es nada nuevo. Como ella señaló correctamente, varios críticos de la Biblia y “eruditos” han enseñado activamente la teoría (que ella sostiene) por más de 150 años. Parece que su propósito fue simplemente asegurarse que se educara a los lectores de la U.S. News sobre este asunto. Aparentemente, no podemos tener norteamericanos en el siglo XXI que todavía piensen que el Pentateuco fue escrito por un hombre llamado Moisés en 1500 a.C. (independientemente de lo que Jesús enseñó; vea Juan 5:46-47).
¿Qué evidencia convincente citó la Sra. Andrews como prueba que muchos autores escribieron estos libros cientos o tal vez mil años después que Moisés vivió? Su “prueba” más grande, y la “evidencia” que ella ha investigado más tiempo, es el hecho que... “hay dos versiones de la historia de Noé y el diluvio” (2004a, p. 28). Supuestamente,
En una versión, Dios dice a Noé que traiga siete parejas de animales limpios (es decir, apropiados para el sacrificio) y una pareja de animales impuros, mientras en la otra versión le dice que traiga solo una pareja de cada tipo de animal.
En una historia, Noé libera un cuervo en busca de tierra; en la otra historia, libera una paloma. El diluvio dura 40 días y 40 noches en una versión, pero 370 días y noches en la otra. Las dos versiones se entrelazan ingeniosamente en Génesis para que parezcan una historia, aunque tienen algunas contradicciones (pp. 28-29).
Tristemente, muchos norteamericanos abren revistas principales seculares tales como Time, Newsweek y U.S. News and World Report para realizar sus “devocionales diarias” en vez de la Biblia, donde ellos pudieran leer el mensaje real y no-adulterado de Dios (cf. 2 Timoteo 3:16-17). El hecho es que Michelle Andrews interpretó erróneamente la Palabra de Dios (lo cual no es nada nuevo en revistas anti-cristianas en el siglo XXI en Norteamérica). En los tres ejemplos que ella citó de Génesis 6-8 concerniente al Diluvio de Noé, Andrews no se dio cuenta que el suplemento es una explicación aceptable y razonable para los supuestos problemas y contradicciones que ella supone que existen.
Primero, los enunciados concernientes a la cantidad de animales que se introdujeron al arca no son contradictorios ni son prueba que dos o más escritores escribieron el libro de Génesis. No existe razón para pensar que Dios no pudo haber dicho a Noé que introdujera dos de cada especie animal en el arca (Génesis 6:19-20) y luego suplementara este mandamiento solo cuatro versículos después al decirle que introdujera siete parejas de todo animal limpio (Génesis 7:2-3). Si un granjero dijera a su hijo que ponga dos animales de cada clase en su granja para la feria del estado, y luego le instruyera que ponga varios pollos adicionales y dos cerdos adicionales para la barbacoa, ¿acusaría alguien al granjero de contradecirse? ¡Ciertamente no! En el libro de Génesis, Dios simplemente suplementó Su instrucción original, informando a Noé en una manera más detallada que tomara más animales limpios. Fue necesario que Noé tomara animales limpios adicionales porque, a su salida del arca después del Diluvio, “edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar” (Génesis 8:20, énfasis añadido). Si Noé hubiera tomado solamente dos animales limpios de los cuales podía escoger cuando sacrificara a Dios después de salir del arca, entonces hubiera ocasionado que las varias especies de bestias y aves se extinguieran al sacrificar una de las parejas. Por ende, después que Dios dijo a Noé que introdujera dos animales de cada especie en el arca, le instruyó que incluyera animales limpios adicionales. Así como Génesis 2 suplementa a Génesis 1 al dar un relato más detallado de la Creación, la primera parte de Génesis 7 solamente suplementa el final del capítulo precedente, lo cual “contiene varios detalles de una descripción minuciosa que no se incluyeron en las direcciones generales que se dio primeramente a Noé” (Jamieson, et.al., 1997).
El segundo criticismo de Michelle Andrews del relato del Diluvio concerniente a si Noé envió un cuervo o una paloma fuera del arca, se responde muy fácilmente como el supuesto problema anterior. Este ejemplo no es prueba de que dos autores escribieron el relato, ni tampoco prueba una contradicción. En cambio, Noé hizo lo que el texto dijo que hizo: envió un cuervo, primero (Génesis 8:7), y luego, en tres ocasiones diferentes, envió una paloma (Génesis 8:8-12).
La última supuesta prueba de Andrews que el Diluvio es realmente “dos versiones [que] se entrelazan ingeniosamente en Génesis para que parezcan una historia, aunque tienen algunas contradicciones” (pp. 28-29) se centra en la duración del Diluvio. Supuestamente, “[e]l diluvio dura 40 días y 40 noches en una versión, pero 370 días y noches en la otra” (p. 28). ¿Cuál es la respuesta? La explicación básica para este supuesto enigma, el cual Andrews tiene el atrevimiento de presentar a sus lectores sin decirles la historia verdadera, es que Dios hizo “llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches” (Génesis 7:4, énfasis añadido), pero la tierra todavía estaba cubierta con agua, y no se le permitió a Noé salir del arca por otros 331 días (Génesis 7:24; 8:5-16). Existe una diferencia entre cuánto tiempo llovió sobre la Tierra y cuánto tiempo las aguas realmente permanecieron sobre la Tierra.
Es triste que los escritores como Michelle Andrews estén más interesados en propagar una teoría antigua y agotada (usando enunciados falsos y engaños) que lo que estén en cuanto a presentar honestamente las verdades de la Biblia. Parece que no se puede considerar a una persona como “erudito de la Biblia” en el siglo XXI a menos que esté dispuesta a tergiversar las Escrituras para que digan, no lo obvio, sino lo ridículo. Incluso mi hijo de cuatro años puede entender la diferencia entre el hecho que llovió en la Tierra por cuarenta días y el hecho que las aguas del Diluvio permanecieron en la Tierra por mucho más tiempo. La gente como Michelle Andrews, una escritora independiente que se especializa en cuidado de salud, debería permanecer escribiendo cosas acerca de ejercicios saludables (s.d.) y comidas saludables (2004b), y dejar a la Biblia en paz—a lo menos hasta que esté dispuesta a leerla con una mente abierta.
Andrews, Michelle (sine data), “The Secret to Great Arms”, [En-línea], URL: http://www.lifetimetv.com/reallife/df/features/arms.html.
Andrews, Michelle (2004a), “Author, Author?” U.S. News & World Report—Edición Especial de Colección, publicada en el otoño de 2004.
Andrews, Michelle (2004b), “Staking Out Safe Entrees”, U.S. News & World Report, 2 de febrero.
Jamieson, Robert, et al. (1997), Jamieson, Fausset, Brown Bible Commentary (Electronic Database: Biblesoft).
Solo de esta forma no comprenderías...
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¿Qué quiere decir la gente con el enunciado, “Eso es asunto de interpretación”? Muchos quieren decir: “Usted tiene su punto de vista del significado del pasaje, y yo tengo el mío. ¿Quién puede decir que el suyo es correcto y el mío equivocado? No deberíamos condenar los puntos de vista de los demás. Deberíamos permitir que los demás sostengan diferentes puntos de vista”.
Vivimos en una sociedad “pluralista”. “Pluralismo” simplemente es la filosofía que sostiene que deben coexistir los diferentes puntos de vista, incluso cuando sean conflictivos. Esta actitud es muy frecuente en el mundo moderno. Los programas de televisión constantemente enfatizan que no existen absolutos. La verdad es subjetiva y relativa para muchas personas. Ellos insisten que hay pocos absolutos, si es que existe alguno—muchos matices, pero pocos tonos blancos y negros definidos.
El tema llega a ser más confuso por el hecho que en cualquier asunto religioso o moral, existen autoridades entendidas y sinceras en ambas partes. La postura general del modo de pensar norteamericano es que ya que la verdad es tan elusiva, nadie debería juzgar a los demás; nadie debería ser tan arrogante o dogmático para insistir que un cierto punto de vista es el único enfoque correcto.
Sin incluso examinar la Palabra de Dios, debemos ser capaces de ver que esta actitud y posición es auto-contradictoria e inaceptable. ¿Por qué? Porque los que la adoptan insisten que ellos están en lo correcto. Ellos insisten dogmáticamente que nadie debería ser dogmático. Sostienen como verdad absoluta y cierta que no existe verdades absolutas. Por ende, ¡ellos tienen que negar su punto de vista para sostener su punto de vista!
Solamente en la religión la gente toma la posición necia que la verdad es elusiva e inalcanzable. Solamente en la tarea de interpretar la Biblia la gente toma la posición que la verdad es relativa, fluctuante y algo de lo cual nunca podemos estar seguros. Los seres humanos a menudo “razonamos” en religión de una manera diferente a la que razonamos en otras facetas de nuestras vidas—como cuando manejamos nuestros autos o recogemos nuestra correspondencia.
Por ejemplo, cuando vamos al doctor porque nos sentimos mal, le comunicamos nuestros síntomas y esperamos que nos entienda. Esperamos que reúna toda la evidencia relevante (la información verbal que damos, como también las señales que nuestro cuerpo manifiesta) y que luego interprete adecuadamente esa evidencia para sacar las conclusiones correctas con respecto a nuestra dolencia y el tratamiento adecuado. Él luego escribe una receta que llevamos al farmacéutico y, otra vez, esperamos que el farmacéutico interprete adecuadamente las instrucciones del doctor. Tomamos la receta a casa, y leemos la etiqueta, esperando entender las direcciones completamente. El hecho que los doctores y farmacéuticos puedan cometer errores al sacar conclusiones indebidas en cuanto a nuestra condición no niega el hecho que si ellos reúnen la evidencia suficiente y razonan adecuadamente según la evidencia, pueden saber la verdad de nuestra situación.
Cada día de nuestra vida, interpretamos miles de mensajes de una manera precisa. Leemos el periódico, esperando entender completamente lo que leemos. Leemos novelas con la misma esperanza. Vemos las noticias en la televisión. Vamos al correo a recoger nuestra correspondencia, esperando interpretar adecuadamente los mensajes que se transmiten. El hecho que algunas veces entendamos mal algún mensaje no niega el hecho que se puede examinar información adicional para sacar las conclusiones exactas y llegar a las interpretaciones correctas.
Nosotros realizamos este proceso constantemente—hora tras hora, día tras día y año tras año. Reconocemos que tenemos la habilidad de operar sensatamente y comunicarnos inteligentemente con otros. Sin embargo, a la misma vez implicamos que el Dios del cielo, Quien creó nuestras mentes y nuestra capacidad mental, Quien es infinitamente más sabio y más capaz que los humanos, ¡no puede dar a conocer Su voluntad en una manera clara y entendible! Cuando vamos a la Biblia, ¡repentinamente hacemos un cambio radical e insistimos que no podemos estar seguros de la voluntad de Dios, no podemos ser dogmáticos en la doctrina sino debemos aceptar las opiniones diferentes en cuanto a lo correcto e incorrecto!
Mucha gente que afirma adherirse al cristianismo, ridiculiza y denuncia el debate, la argumentación y el énfasis en la racionalidad y lo razonable. El efecto práctico de esta propaganda es el aumento de la subjetividad, las emociones y el gusto personal como estándares autoritativos en la práctica religiosa. Por ende, se suplanta la Biblia como la fuente religiosa comprensible e incambiable, y se empeora la brecha satánica entre la cultura humana y el Dios del cielo.
El término “lógica” hace referencia nada menos que al razonamiento correcto. Una persona es lógica cuando razona correctamente. Ser “ilógica” equivale a razonar incorrectamente. ¿Refleja la Biblia una afinidad con las leyes del pensamiento y la lógica? ¿Argumentaron sus casos, probaron sus posiciones y se dedicaron al discurso racional y razonable los oradores inspirados y Jesús mismo? Por favor considere las siguientes referencias de la Escritura.
Jesús demostró Su apego increíble por lo racional en Su uso agudo, potente y penetrante de la lógica y la argumentación firme. Su primera actividad argumentativa consistió de un diálogo lógico entre Él (a la edad de doce años) y los teólogos judíos. Todos estuvieron impresionados de Su entendimiento y respuestas (Lucas 2:46-47). En la ocasión de Su bautismo, Jesús razonó con Juan para convencerle a bautizarle (Mateo 3:13-15). ¡Él usó una razón lógica para justificar la acción!
Inmediatamente después de ese incidente, Jesús enfrentó a Satanás en el desierto. Satanás planteó tres argumentos, instando a Cristo a actuar según el razonamiento erróneo que Satanás presentó. Note cuidadosamente la secuencia de la disputa entre los dos, poniendo atención especial en la manera que Cristo usó superiormente la lógica para vencer a Su oponente.
Satanás: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”.
Jesús: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (cf. Deuteronomio 8:3). Cristo presentó autoridad escritural como evidencia para contradecir la conclusión de Satanás. En otras palabras, satisfacer la necesidad legítima del hambre nunca debe tener prioridad sobre la necesidad de obedecer a Dios y atender primero las necesidades espirituales.
Argumento #2:Satanás: “Si eres Hijo de Dios, échate abajo”. Esta vez Satanás presentó una escritura (Salmos 91:11-12) como evidencia para justificar su propuesta.
Jesús: “Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios” (cf. Deuteronomio 6:16). Jesús presentó una escritura adicional que demostraba la mala aplicación de Satanás del Salmo 91. En otras palabras, aunque el Salmo 91 intentaba expresar el cuidado y la preocupación que Dios manifiesta por la persona fiel, no tenía la intención de aplicarse a la exposición deliberada al peligro para forzar a Dios a proveer el rescate de una persona. Sí, Dios cuidará de mí. Pero si yo camino intencionalmente en frente de un auto en movimiento para ver si Dios prevendrá milagrosamente un accidente, ¡seré atropellado! En el contexto de Deuteronomio 6:16, Dios estaba haciendo referencia a la clase de prueba y/o tentación que los israelitas hicieron cuando murmuraron, se quejaron y retaron a Moisés para sacar agua—como si Dios no pudiera o no estuviera dispuesto a hacerlo. Si Jesús hubiera obedecido al reto de Satanás hubiera estado en la misma condición que los israelitas débiles e incrédulos que “tentaron a Jehová” (cf. Éxodo 17:2). La única respuesta lógica para este desafío era la que Jesús realmente articulo: “¡No se debe tentar a Dios! ¡La tentación a Dios indica la falta de fe!”.
Argumento #3:Satanás: “Todo esto te daré, si postrado me adorares”.
Jesús: “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás”. Por tercera vez, Jesús reunió prueba escritural para mostrar la falsedad de la posición de Satanás, mientras que afirmó la Verdad. En otras palabras, basado en Deuteronomio 6:13, sería un pecado adorar a Satanás o a cualquier otro excepto a Dios. Solamente Él es digno de adoración.
Esta demostración maravillosa del dominio de Cristo del debate y la disputa lógica no es un caso único. Jesús usó la lógica y la razón durante toda Su estadía terrenal. Él respondió consistentemente a Sus contemporáneos con lógica penetrante y devastadora. Él fue atacado constantemente con preguntas y pruebas verbales ante las cuales ofreció consistentemente respuestas racionales y razonadas (Lucas 11:53-54). Considere los siguientes ejemplos:
Jesús fue tan sensato y racional en Su discurso que cuando los judíos duros de corazón declararon que Él estaba loco o tenía un demonio, otros contestaron: “Estas palabras no son de endemoniado” (Juan 10:21). En efecto, Jesús proveyó consistentemente evidencia, incluso evidencia empírica, para sostener Sus reclamaciones (Juan 10:24-26,36-38). ¿Cómo puede alguien cuestionar el hecho que Jesús usó consistentemente la lógica y el razonamiento correcto? ¡Él fue, y es, el Maestro Lógico que creó la mente humana que funciona racionalmente! Sus discípulos inspirados siguieron Su ejemplo.
El apóstol Pablo fue un maestro de la argumentación lógica en forma oral y escrita. Poco después de su conversión, comenzó una carrera permanente de debate y discurso racional. Examine cuidadosamente los términos que el Espíritu Santo seleccionó para describir las actividades verbales de Pablo:
“Confundía y demostraba” (Hechos 9:22).
“Discutía” (Hechos 17:2).
“Declaraba y exponía” (Hechos 17:3).
“Discutía” (Hechos 17:17).
“Discutía y persuadía” (Hechos 18:4).
“Discutía y persuadía” (Hechos 19:8).
“Declaraba, testificaba y persuadía” (Hechos 28:23).
¡Todos estos términos expresan actividad racional y lógica! La defensa magnífica de Pablo en cuanto a la resurrección fue expresada por medio de inspiración en una forma racional lógica. Expresándola en una forma lógica como una serie de preposiciones hipotéticas (“Sí...entonces”), Pablo cuidadosamente trae al lector a la conclusión irresistible que “Cristo ha resucitado de los muertos” (1 Corintios 15:12-20).
¡Cuán común fue esta actividad para los escritores inspirados! Cuando Pablo encargó a Tito del nombramiento de ancianos calificados en la isla de Creta, señaló que los ancianos deben ser capaces de “exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen” (Tito 1:9). ¡Los ancianos deben estar listos a debatir y refutar a los falsos maestros! No es sorpresa que cuando Festo acusó a Pablo de estar loco, Pablo tranquilamente respondió: “No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura” (Hechos 26:25). ¡Pablo respondió a la acusación al argumentar que sus palabras eran sensatas, lógicas y razonables! Compare la misma palabra en su forma verbal (sofroneo), usada para hacer referencia al endemoniado después de la expulsión de los demonios, y que se traduce como “en su juicio cabal” (Marcos 5:15).
Lucas se dedicó a la misma clase de empresa racional. Él escribió su evangelio y el libro de Hechos para que Teófilo y los futuros lectores puedan “conocer bien la verdad” (Lucas 1:4) e identificar “pruebas” (Hechos 1:3) con el propósito de convencer. ¡Estos términos expresan actividad racional! De igual manera, Apolos empleó el discurso lógico y razonable. Estudie los términos que se usan para describir su actividad verbal: “con gran vehemencia refutaba” y “demostrando por las Escrituras” (Hechos 18:28). Pedro siguió el mismo enfoque lógico en su trabajo religioso. En la ocasión trascendental del establecimiento de la iglesia de Cristo en Hechos 2, Pedro presentó cuatro líneas de argumentación basadas meticulosamente en la evidencia escritural para llegar a la conclusión: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Hechos 2:36).
Se insta al lector a tomar una pausa y leer los siguientes pasajes: Proverbios 14:15; Isaías 1:18; Hechos 17:11; Filipenses 1:17; 1 Tesalonicenses 5:21; 2 Timoteo 2:15,25; 1 Pedro 3:15; 1 Juan 4:1; Judas 3. ¡Estos pasajes demandan actividad racional, lógica y cognitiva! De hecho, ¡estos pasajes no tienen sentido si Dios considera el razonamiento como algo sin importancia o innecesario!
No debemos sucumbir al huracán humanista que está atacando los Estados Unidos. Con esta tormenta destructiva han venido vientos y oleadas de existencialismo y pentecostalismo. Estas fuerzas violentas y dañinas se han filtrado en la iglesia de nuestro Señor. Debemos despertar de nuestro dormitar y hacer todo lo que podamos para rescatar y salvar a todos los que manifiestan receptividad ante las verdades razonables de nuestro Dios. Ahora, más que nunca antes en la historia, debemos permanecer firmes en nuestra proclamación de “palabras de verdad y de cordura” (Hechos 26:25). Debemos entender que vivir la vida cristiana significa vivir una vida racional.

¿Existen Los Milagros y Señales Actualmente?
por J.C. Townsend
Algunos grupos religiosos enseñan que Dios prometió los milagros listados en Marcos 16:17-18 para todos los creyentes de la era cristiana.
Una análisis de los pasajes de Marcos 16 muestra que el pronombre plural “de ellos” y “ellos” de los versículos 17 y 18 están referidos a los pronombres plurales “ellos” y “de ellos” de los versículos 14 y 15. La referencia es hacia los once apóstoles y no al singular “él” del versículo 16. Si esto no es verdad, entonces por que el número de pronombres es diferente en el versículo 16. La conversación entera del pasaje concierne a los apóstoles y su única misión para con el Señor:
El “ellos” del versículo 17 son los apóstoles a quienes Cristo se les apareció en el versículo 14 y les reprocha su falta de fe. La expresión “los que creen” continua referenciado a quienes necesitan que su fe crezca.
Los “ellos” del versículo 17 son los “ellos” del versículo 19 en quienes a su vista el Señor Jesús fue recibido en el cielo.
Los “ellos” del versículo 17 son los “ellos” quienes en el versículo 20 fueron “y predicaron en todas partes, el Señor trabajando con ellos y confirmando la palabra por las señales que le seguían.” Hebreos 2:2-4 enseña que las señales que acompañaban a los apóstoles confirmaban la palabra.
Los “ellos” del versículo 17 son los “ellos” a quienes el bautismo del Espíritu Santo fue prometido en Mateo 3:11 y Hechos 1:2-5. Los “ellos” del versículo 17 son los únicos a quienes el Señor prometió el Consolador para guiarlos a la verdad (Juan 14:25-26; 16:13).
Los “ellos” del versículo 17 son los únicos que fueron bautizados en el Espíritu Santo en el día de Pentecostés (Hechos 1:26; 2:1-4).
La promesa del Señor fue que las señales de Marcos 16:17 seguirían a los apóstoles y el propósito de éstas era confirmar la palabra que predicaban y escribían (Marcos 16:20; Hebreos 2:3-4). Solamente los apóstoles y a quienes ellos impusieron las manos podían hacer señales (Hechos 8:18). A donde los apóstoles no iban, los dones del Espíritu no eran impartidos (Hechos 8:18; Romanos 1:11; 2Corintios 12:12). Después de la muerte de los apóstoles y de aquellos a quienes ellos les habían puesto sus manos, los dones milagrosos cesaron.
Pablo enlista los dones milagrosos en 1Corintios 12:7-10. En 1Corintios 13:8-13, Dice que estos cesarían con la venida de “lo perfecto” (1Corintios 13:10) “Lo perfecto se refiere a la completa voluntad de Cristo, El Nuevo Testamento. Los Dones milagrosos han servido en su propósito y han desaparecido de la Tierra.

Hablar en Lenguas: ¿Qué Dice la Biblia Acerca de Ello?
por J.C. Townsend
Muchos grupos religiosos afirman hablar en lenguas. Ellos describen su movimiento con los términos de glossolalia y carismático. Miembros de muchas iglesias han reclamado el don de hablar en lenguas. ¿Se habla en lenguas en forma bíblica actualmente?
El nuevo Testamento da ejemplos de personas quienes hablaron en lenguas en Hechos 2:1-4; Marcos 16:17-20, Hechos 10:44-48; Hechos 19:1-7; 1Corintios 12:30. El don de lenguas es una de los dones espirituales que poseía la iglesia primitiva y están listados en 1Corintios 12:4-11. La glossolalia, como ahora es llamada, no fue una habla estática, sino una habilidad para hablar una lengua extranjera entendida por los presentes. 1Corintios 14:22-27; Hechos 2:6.
La habilidad de hablar en lenguas (lenguajes entendibles) o lengua extranjera fue un don que poseía la iglesia en el primer siglo. La iglesia actualmente no posee ese don. La Biblia habla de tres principios que hacen imposible para que la gente hoy día pueda hablar en lenguas.
Primero, actualmente no se da el Bautismo del Espíritu Santo. Dios prometió en Joel 2:28 que vertería su Espíritu en toda carne. En sentido bíblico, hay dos clases de carne, el Judío y el Gentil. La promesa fue cumplida a los judíos en Hechos 2 y a los gentiles en Hechos 10. En Hechos 10:47, Pedro tuvo una revelación de ese acontecimiento cuando dijo, “¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?”
Segundo, no existe el don de lenguas actualmente por que no hay apóstoles que impongan sus manos sobre la gente. Solamente los apóstoles por imponer sus manos podían impartir los dones espirituales. Esta verdad esta claramente dada en Hechos 8:4- 17. Cuando el último apóstol murió, de la misma manera el poder para pasar los dones espirituales cesó, incluyendo el hablar en lenguas.
Tercero, Pablo dijo que los dones milagrosos cesarían cuando el Nuevo Testamento estuviera completo (1Corintios 13:8-10) Dios dio dones espirituales para un periodo cuando la iglesia era joven y la revelación de Dios para el hombre aun no estaba completa. Estos dones fueron la ayuda para su iglesia que era inmadura. Pablo resume esta enseñanza en 1Corintios 13:9-10: “Por que en parte conocemos y en parte profetizamos; pero cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte acabará.” Cuando eso lo cual es perfecto, la perfecta ley de la libertad (Santiago 1:25) venga, los dones milagrosos no se necesitarían más.
La gente actualmente no habla en lenguas en una forma bíblica.

¿Hay quien hable en lenguas hoy?
Author: Mike Scott
Q.¿Hay quien hable en lenguas hoy? Según la Biblia, ¿cuál es el proposito de el hablar en lenguas?
Primero preguntemos, ¿cual fue el proposito de hablar en lenguas revelado en las Escrituras?
1 Corintios 14:22
“Así que las lenguas son una señal, no para los que creen, sino para los incrédulos; pero la profecía es una señal, no para los incrédulos, sino para los creyentes.”
Hechos 2:4
“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”
Hechos 2:8
“¿Cómo es que cada uno de nosotros les oímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido?”
Hebreos 1:1 - 2
1“Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, 2 en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.”
En el principio, Dios le habló directamente a los padres, a las cabezas de los hogares, para revelar su voluntad a sus hijos. A esto le decimos la edad patriarcal. Esta fue la época desde Adán hasta Moisés.
En la época a la cual le llamamos Mosaico, Dios reveló su voluntad por medio del profeta Moisés y otros profetas del Antiguo Testamento.
En la época Cristiana, la voluntad de Dios es revelada por medio de Jesús, como señalan las Sagradas Escrituras. Jamás intentó Dios que el hombre pensara que el método de él revelarse llevara la misma importancia como la revelación misma.
En la época Cristiana, Dios eligió comenzar su ulitma y completa revelación por medio de Jesús, quien por medio de milagros confirmaría su Palabra una vez por todos los tiempos. Jesús prometió enviar la Palabra por medio de milagros a los apostoles y profetas del primer siglo, quienes harían milagros los cuales confirmarían la Palabra que ellos predicarán como palabra venidera de Dios.
¿Recuerda las palabras de Jesús en Marcos 16:20?
Marcos 16:20
“Y ellos salieron y predicaron por todas partes, colaborando el Señor con ellos, y confirmando la palabra por medio de las señales que la seguían.”
Ademas, las Escrituras enseñan que estas operaciones milagrosas del Espíritu se acabarían en el cumplimiento de la Palabra de Dios.
1 Corintios 13:8-13
8 “El amor nunca deja de ser; pero si hay dones de profecía, se acabarán; si hay lenguas, cesarán; si hay conocimiento, se acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 pero cuando venga lo perfecto, lo incompleto se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. 12 Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”
Cuando lo completo, (lo perfecto de versículo 10) la Palabra de Dios fue revelado ( al fin del primer siglo), los métodos de revelación parcial cesaron.
El plan perfecto de Dios siempre ha sido tener una fuente imparcial (Su Palabra revelada) a la cual el hombre puede acudir, adonde todo hombre responsible puede ir, leer y estudiar y llegar a conocer su relación con Dios.
2 Pedro 1:3
“Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.”
Los manuscritos antiguos, por supuesto, no tenían páginas como el libro que tenemos hoy. Para escribir el Antiguo Testamento, se usaron tablas de madera y de barro. También se usaron cueros de animales y luego se enrollaban en lo que hoy conocemos como rollos o pergaminos .
No se usaban lápices ni plumas como las que hoy usamos. Debido a que no todo mundo sabía leer y escribir se consideraba digna a la persona que sí sabía hacerlo. Estar presente cuando algún sacerdote leía el Texto Sagrado, era algo deseado por todos. No fue hasta alrededor del año 1456 cuando el Sr. Gutenberg inventó la imprenta y se pudo imprimir el primer libro: por supuesto que fue ¡LA BIBLIA!. A partir de esa época se proliferó la lectura de la Biblia en todo el mundo.
Antes de la imprenta, los Escribas o Copistas eran los encargados de literalmente copiar palabra por palabra, letra por letra, nuevas Biblias a partir del pergamino, tabla o cuero que se tuviera a disposición. Las copias de estos pergaminos eran por tanto muy escasas. Si un copista se equivocaba, muchas veces se recurría a destruir la copia completa para no arriesgar la integridad de la Palabra. La "copia" más antigua que se posee del texto original del Antiguo Testamento es llamada "Texto Mesorético", de alrededor de 900 años antes de Cristo. Ese es el texto que todavía hoy tenemos del Antiguo Testamento.
Para los tiempos de Cristo ya se usaban métodos más modernos y Pablo por ejemplo menciona la pluma que usaba para escribir y rollos que usaba para estudiar (Ver 2 Juan 12 y 3 Juan 13 y 2 Timoteo 4:13) . Sin embargo, los libros del Nuevo Testamento están también escritos en rollos, pergaminos o papiros, un tipo primitivo del papel que hoy usamos.
De las cartas y textos originales del Nuevo Testamento no sobrevive NI UN SOLO de los originales. Lo que hoy tenemos son copias de copias de copias. Aquí están las copias o versiones más conocidas del Antiguo Testamento:
1. La Septuaginta: Significando "Setenta". Esta es la copia más antigua y la más popular. Esta fue una traducción griega que fue desarrollada para que los judíos que no hablaban Hebreo y nacidos bajo la influencia del Imperio Helénico de Alejandro Mago, que hablaba Griego, entendieran la Palabra de Dios. La Septuaginta solamente contiene el texto del Antiguo Testamento. Data de alrededor del Siglo III Antes del Cristo.
2. La Siriaca, escrita en Arameo, el lenguaje de Siria es la segunda versión más antigua. Es la misma Septuaginta con algunas revisiones.
3. La Samaritana, similar a las otras y escrita para los judíos mezclados con otras razas, llamados Samaritanos. Copias de esta versión todavía existen en Nablus, Palestina. Existían otros textos, pero estos son los más importantes de los que contenían el Antiguo Testamento.
Con respecto al texto del Nuevo Testamento debemos decir que TAMPOCO existen los documentos originales escritos por los apóstoles y otros. La "copia" de un fragmento correspondiente a Juan 18 y que contiene solamente 5 versos, es lo que más se acerca a alguno de los textos originales. Se calcula que su edad data de entre el año 90 y el año 100 después de Cristo.
Esto es impresionante si tomamos en cuenta que Juan escribió el último libro de la Biblia entre el año 96 y 100 después de Cristo. Existen MILES de fragmentos y copias parciales de todas las cartas pastorales, Hechos de los Apóstoles y Evangelios. Ninguno es el original y hoy se encuentran en posición de distintas organizaciones y museos quienes los usan para comparar unos con otros y verificar que el texto que hoy tenemos es lo más fidedigno posible.
Con respecto a cualquier duda que una persona pueda tener con respecto a la fidelidad del texto que hoy tenemos con respecto a los originales, escuche las palabras del arqueólogo más famoso de la historia, Sir Frederic Kenyon:
"El intervalo entre las fechas de la composición original y los fragmentos existentes es tan ínfima que no debe siguiera considerarse, y la duda de que tengamos la Escritura substancialmente alterada debe ser totalmente removida de nuestras mentes. Tanto la integridad como la autenticidad de los libros del Nuevo Testamento puede ser considerada finalmente establecida." - Sir Frederic Kenyon, "La Biblia y la Arqueología".
Cuando los romanos venían en camino a ocupar palestina, una comunidad religiosa establecida en un lugar llamado Qumran (del 150 Antes de Cristo al 70 después de Cristo) entendió que para mantener los escritos guardados para la historia, debían proteger lo que apenas hace 55 años se encontró: Los Pergaminos del Mar Muerto. Estos han confirmado que el texto del Antiguo Testamento que ya teníamos es exactamente lo que ellos tenían en los años en que Jesucristo caminó en Palestina.
Existen otros documentos muy antiguos (del 190 al 400 después de Cristo) que se encuentran en distintos museos, universidades y en el Vaticano. Todos estos documentos han sido analizados por fuentes imparciales y todos confirman que lo único que difiere entre ellos es algunas letras y algunas palabras que por el método utilizado para copiar de copias, es imposible que no hayan existido mínimos errores humanos. Estos errores, sin embargo, no comprometen en lo más mínimo el mensaje global de la Biblia.
Pastor Dawlin A. Ureña
Grand Rapids, Michigan, USA

Los miembros de la iglesia de Cristo sienten un profundo respeto por las escrituras inspiradas de la Biblia. Toda la escritura es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia (2 Tim. 3:16-17).
La relación del Antiguo Testamento con la iglesia de hoy es, sin embargo, un asunto de preocupación. Este tratado discute el asunto tanto negativa como positivamente.
I. El Antiguo Testamento no constituye la ley para la iglesia.
Simpatizantes de los judíos en los días de Pablo buscaban ligar el Antiguo Testamento a la iglesia (Gálatas 5:1-4), pero este esfuerzo fue rechazado vigorosamente (Hechos 15:1-29; Gálatas 2:1-5). En la era moderna hay grupos religiosos que buscan unir partes del Antiguo Testamento con los cristianos, por ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día. Hay gente con preocupaciones y preguntas persistentes sobre cómo estamos ligados al Antiguo Testamento.
Las verdades que siguen nos dejan claro que la gente de Dios hoy día no está bajo la autoridad del Antiguo Testamento.
1. La ley del Antiguo Testamento fue dada a un grupo especial de gente, los judíos, y no se dijo que fuera dada a nadie más, inclusive los cristianos. Dios dijo a Moisés, "He hecho un pacto contigo y con Israel" (Exodo 34:27). Los "hijos de Israel" debían "observar el sábado por sus generaciones" como señal entre "yo (Dios) y los hijos de Israel para siempre" (Exodo 31:16-17). Dios hizo el pacto mosaico con los judíos del tiempo de Moisés, no con otros (Deuteronomio 5:1-3; Nehemías 9:13-14).
2. La ley en el Antiguo Testamento era únicamente temporal y por consecuencia debía llegar a su fin. Jeremías predijo este hecho y el escritor de Hebreos declaró su cumplimiento (Jer. 31:31-34; Heb.8:6-13). Dios indicó que un nuevo pacto, distinto al que diera a través de Moisés, iba a ser dado, y el escritor de Hebreos pone en marcha su cumplimiento. Entonces explica que en su día el antiguo estaba "listo a desaparecer" (Heb.8:13) y que por cierto "necesariamente ocurre también cambio de ley" (Heb. 7:12).
3. La ley del Antiguo Testamento fue clavada en la cruz de Cristo y con ello fue cancelada como una ley a ser seguida por el pueblo de Dios. Pablo declara que los cristianos son "muertos a la ley por el cuerpo de Cristo" y que esa ley era la que decía "No codiciaréis", esto es, la ley de los diez mandamientos (Romanos 7: 4,7). En otra parte Pablo indicó que el velo "no descubierto (o quitado) cuando leen el antiguo pacto ... desaparece en Cristo", siendo la razón que ya el velo fue "quitado" (2 Cor. 3:14, 11). Cristo "abolió en su carne ... la ley de los mandamientos mediante la cruz" (Efesios 2:15-16). De hecho, se dijo que quitó la "ley de los mandamientos expresados en ordenanzas clavándola en su cruz" (Colosenses 2:14).
El resultado es entonces que el Antiguo Testamento como ley para el pueblo de Dios fue quitado por la muerte de Cristo. Los cristianos, por tanto, no han de observar el Antiguo Testamento como ley para el servicio de Dios hoy día.
II. Aunque el Antiguo Testamento no es lo que reglamenta la voluntad de Dios ahora, sí continúa siendo de mucho valor práctico para el cristiano.
Dos valiosos pasajes sobre la utilidad del Antiguo Testamento se encuentran en Romanos 15:4 y 1 Cor. 10:11. Esos versos demuestran que el Antiguo Testamento tiene valor para nuestro "conocimiento", "reprensión", y "paciencia y consuelo".
1. El Antiguo Testamento nos suple mucho material de enseñanza. Esto se refiere a: (a) Preguntas fundamentales tales como el origen del universo (Génesis 1:1; Salmo 33:6, 9), el origen y naturaleza del hombre (Génesis 2:7 Zacarías 12:1), el origen del pecado (Génesis 3:1-6) y el comienzo de la nación hebrea (Gen. 12:1-3); (b) Información esencial para la comprensión del Nuevo Testamento, como la historia del pueblo judío desde Abraham hasta el final del Antiguo Testamento; la comprensión de actividades y acontecimientos judíos mencionados en el Nuevo Testamento, por ejemplo, la Pascua, Pentecostés, el Sábado, el derramamiento de sangre, etc.; alusiones biográficas en el Nuevo Testamento sobre gente del Antiguo Testamento, por ejemplo, Elías (Mateo 17:1-9), Moisés (Juan 1:17), Adán y Eva (1 Tim. 2:12-15), etc.; y trasfondo para alusiones geográficas tales como Jerusalén, el Jordán, Samaria, etc. Esos trozos y fragmentos en el Nuevo Testamento alusivos al Antiguo, se comprenden con un mejor conocimiento del Antiguo Testamento. (c) Información importante sobre Jesús y su forma de vida, como su genealogía (Mateo 1; Lucas 3), las profecías que indicaban su advenimiento (Salmo 16:8-10; Isaías 53, etc.), el fracaso de la sangre de toros y machos cabríos para borrar los pecados (Hebreos 10:1-2), y sobre varias palabras esenciales tales como pecado, justificación, santidad, oración, etc. Así que, el "conocimiento" del Antiguo Testamento ayuda al entendimiento de Jesucristo y su camino.
2. El Antiguo Testamento provee muchas amonestaciones para guiar y advertir al hombre. Estas incluyen: (a) Amonestaciones concernientes a la debilidad del hombre tales como el control del corazón (Proverbios 4:23), el peligro de los celos (Prov. 6:34-35) y de la codicia (Ex. 20:27; Josué 7:1) y los "pecados capitales" (Prov. 6:16-19). (b) Amonestaciones que demuestran la necesidad de obedecer a Dios tales como los ejemplos de obediencia en Hebreos 11, Josué en Jericó, Naamán, Noé, etc. (c) Amonestaciones relacionadas con el significado y castigo de la injusticia, como el pecado de David (2 Samuel 11; Salmo 51), de Saúl (1 Samuel 15), de Nadab y Abiú (Levíticos 10), y de Balaán (Números 22). Estas amonestaciones, por precepto y ejemplo, indican la necesidad de servicio y carácter adecuado para el pueblo de Dios.
3. El Antiguo Testamento provee de varias maneras para nuestra paciencia y consuelo. Hay lecturas excelentes que nos hablan del cuidado de Dios para con su pueblo (Salmos 23; 27; 103; 121, etc.). También hay ejemplos de cómo guarda Dios a sus siervos tales como Job (Libro de Job), David (Salmo 37:25-26), y Josué (Josué 1:5-9). Además, el cuidado que Dios proveyó a la nación judía, a pesar de sus frecuentes fracasos y pecados, sirve para demostrar su interés y provisión para nosotros hoy día.
El Antiguo Testamento, por tanto, no debe ser considerado como la ley del pueblo de Dios hoy día, ya que sirvió su propósito como ley, fue cumplida, y removida de toda autoridad por la muerte de Cristo. Sin embargo, el Antiguo Testamento debe ser atesorado como un libro inspirado por Dios que nos suministra los medios para nuestra enseñanza, amonestación, paciencia y consuelo.
Nombre a un grupo que sostiene que el Antiguo Testamento, en parte o en su totalidad, está ligado a los cristianos de hoy en día.
Verdadero o falso. El mandamiento del Sábado, así como la ley del Antiguo Testamento en general, fue dado sólo a los judíos.
Verdadero o falso. ¿Dijo el escritor de la Carta a los Hebreos que la ley del Antiguo Testamento todavía está en vigor?
El Nuevo Testamento enseña que la ley del Antiguo Testamento fue clavada a la ___________ de Jesús.
¿Cómo puede ser usado el Antiguo Testamento para nuestra reprensión?
por J. C Townsend
¿Has considerado la posibilidad de ser solamente un Cristiano sin denominación? ¿Eres uno de los muchos que buscan la verdad? ¿Las muchas divisiones dentro del Cristianismo te confunden? Encontrarás tus respuestas mirando a Jesús y su palabra inspirada (Juan 14:6; Hechos 4:12; 2Timoteo 3:16). Te enterarás que Jesús estableció su iglesia cincuenta días después de su resurrección − cientos años antes de que las divisiones religiosas vinieran a existir (Mateo 16:13-20; Marcos 9:1; Lucas 24:44-49; Hechos 1:4-8; Hechos 2: 1-47).
Los primeros discípulos estaban todos en una misma iglesia (Efesios 4:4; Efesios 1:22-23). Ellos fueron llamados simplemente Cristianos (Hechos 11:26). No seguían diferentes credos, sino que eran guiados por “la fe que ha sido dada a los santos (Judas 3). La fe fue anunciada por hombres santos de Dios cuando fueron inspirados por el Espíritu Santo (2Pedro 1:19-21). Todos nosotros tenemos esa guía inspirada en el Nuevo Testamento.
Podemos reproducir el Cristianismo puro actualmente con el solo seguir las instrucciones de Jesús en el Nuevo Testamento (Lucas 8:11). Los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento están escritos, “para que crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios (Juan 20:31)”. El quinto libro, Hechos de los Apóstoles, dice qué necesitan los creyentes en Cristo para ser salvos (Hechos 2:38-39; Hechos 18:8; Hechos 22:16). Los siguientes 21 libros, de Romanos-Judas, nos dicen cómo vivir la vida Cristiana. En el último libro, El Apocalipsis de Juan, Jesús le dice a Juan, “Por tanto, escribe las cosas que viste, las que son y las cosas que vendrán después de éstas (Apocalipsis 1:19)”.
Cuando obedeces el mandato de Cristo, Dios te añade a su cuerpo sin denominación, la iglesia (Hechos 2:47). Llegas a ser miembro de la iglesia que Cristo edificó (Mateo 16:18) y a la cual Pedro, Santiago y Juan pertenecieron.
En todas partes la iglesia de Cristo ora por la restauración de la iglesia tal como es descrita en el Nuevo Testamento. Por restaurar su nombre, organización, adoración y práctica de la iglesia del Nuevo Testamento, podemos ser parte de ese cuerpo no denominacional, así como existió en el primer siglo (Colosenses 1:18). Para restaurar debemos quitar muchas capas de enseñanza no bíblica − así como alguien quita capas de pintura de una antigüedad preciosa − hasta conseguir la iglesia verdadera así como Jesús y sus apóstoles y profetas la describieron en el Nuevo Testamento.
La iglesia que Jesús edificó (Mateo 16:18) en el primer siglo puede ser una realidad para todos nosotros que vivimos en el siglo veintiuno.
¿Qué acerca del Reino Milenial de Cristo?
por J.C. Townsend
Mucha gente religiosa cree que Jesús vendrá pronto a poner un reino terrenal y reinar en la tierra por 1000 años. ¿Qué acerca de esto? ¿Enseña y sostiene la Biblia esta doctrina?
Esta teoría está basada en Apocalipsis 20:6, el cual dice, “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección: la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con Él mil años.” Una mirada de cerca a este pasaje nos muestra que dice nada acerca del reinado de Cristo sobre la tierra, sobre toda la gente, en sus cuerpos y hasta el final de esta era. Hay absolutamente nada en Apocalipsis 20 o en cualquier otra parte de las escrituras acerca de que nuestro Señor reinará por 1000 años en algún momento y en algún lugar.
Un análisis de Apocalipsis 20:6 muestra que la teoría premilenial es falsa. Mire de cerca la construcción gramatical de Apocalipsis 20:6. La oración principal es “Ellos . . . reinarán con Él por mil años.” Para encontrar el antecedente del pronombre “ellos”, veamos el versículo 4 y la palabra “almas”. Esas eran las personas quienes habían sido decapitadas porque eran Cristianos. Claramente, este es el grupo quien reinará con Cristo por mil años. Ellos, no Cristo, es el sujeto del verbo reinarán, cuyo complemento es mil años.
Es importante ver que las almas eran aquellas quienes reinarían mil años − no Cristo. No hay nada en Apocalipsis 20 o en cualquier parte de la Biblia acerca de que Cristo reinará por mil años sobre esta tierra. Cristo está reinando ahora sobre su reino.
Considere también que Cristo enseñó que su reino era algo inmediato y que no había llegado todavía: “Y Él les dijo a ellos, de verdad les digo, algunos de quienes están aquí no probarán la muerte antes de que vean el reino de Dios venir con Poder (Marcos 9:1)” Ver también Mateo 16:28. Cristo también enseñó que su reino no sería de este mundo: “Jesús respondió, mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, entonces mis siervos pelearían (Juan 18:36)”.
Pabló enseñó que nosotros estamos ahora en su reino: “Quien nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino de su amado Hijo (Colosenses 1:13)”. Además enseñó: “y al fin que deberían caminar como es digno de Dios, quien los llamó a su reino y gloria (1 Tesalonicenses 2:12). Juan enseñó en Apocalipsis: “Él nos hizo para estar en un reino, para ser sacerdotes para Dios, su Padre (Apocalipsis 1:6)”.
Un reinado de mil años de Cristo sobre la tierra no se encuentra en la Biblia.
¿Qué Acerca del Rapto?
por J. C Townsend
Personas religiosas frecuentemente aceptan la doctrina del premilenialismo. La doctrina enseña que cuando Jesús regrese, establecerá su reino terrenal y reinará por 1000 años en la ciudad de Jerusalén.
Un aspecto de esta teoría es “el rapto”. La teoría establece que inmediatamente antes del retorno de Cristo para iniciar sus mil años de reinado, Él tomará a sus santos fuera del mundo por un período de siete años. De acuerdo con la teoría, este período de siete años es “el rapto.” Mientras los santos están en el cielo por estos siete años, una gran tribulación vendrá sobre la gente que quedó en la tierra. Al final de este período Cristo retornará a la tierra, establecerá su reino y gobernará sobre este reino terrenal.
¿Enseña esto la Biblia? Una investigación nos mostrará que la palabra de Dios no enseña el más mínimo elemento de la teoría “del rapto”.
Los proponentes de esta teoría usan 1Tesalonicenses 4:14-18 como prueba que los santos “serán arrebatados.” Pero no hay mención de un periodo de siete años. Ni hay mención “del rapto.” Los santos serán arrebatados en las nubes,” no por siete años sino que “estarán por siempre con el Señor.” Cuando Pablo escribió, “Así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él (1Tesalonicenses 4:14)” él estaba enseñando la misma cosa que enseñó en 1Corintios 15:52, “En un momento, en un abrir y cerrar de ojo, a la final trompeta: por que se tocará y los muertos se levantarán incorruptibles y nosotros seremos transformados.” Dios levantará a los muertos en Cristo y transformará la vida, y todos ascenderán a reunirse con el Señor cuando venga. Este pasaje habla de la resurrección final hablada en 2Tesalonisences 1:5-10 y en 1Corintios 15. Después de esta venida de Cristo, Pablo escribió, “luego viene el final (1Corintios 15:24)”. No habrá otra resurrección.
Ni en 1Tesalonisences 4 ni en ningún lugar, la Biblia enseña de un rapto público o secreto por siete años.
1 Tesalonicenses 4 muestra en efecto que Cristo nunca pondrá su pie otra vez en la tierra. Pablo dice que Él vendrá en las nubes y nosotros seremos arrebatados para estar por siempre con el Señor.
No habrá ni tierra desde el momento de que sean llevados los santos porque será quemada (2Pedro 3:12)
Cuando Cristo regrese, en lugar de iniciar su reino y establecer un reino terrenal, Él terminará su reinado y lo entregará al Padre (1Corintios 23:26)